La Unión Europea se fijó el objetivo de que el sector empresarial invierta
en I+D el 2 % del PIB. ¿Cómo está siendo la convergencia de España y
Portugal hacia esta meta?
¿Qué opina la sociedad acerca de los posibles impactos de la ciencia y la
tecnología? Establecer mecanismos de participación ciudadana es necesario
para generar confianza y detectar puntos de mejora.
En el 2019, el porcentaje de presupuesto público total destinado a I+D fue
de un 1,24 % en España y un 0,82 % en Portugal, ambos por debajo de la
media de la EU-27.
En España y Portugal, la proporción de empresas innovadoras, así como el
grado en el que estas colaboran con otras empresas y organizaciones, es
inferior a la media de la EU-27.
Mientras que la participación de mujeres doctoras en Portugal se sitúa por
encima de la media de la EU‑27 en todas las ramas de conocimiento
consideradas, en España, la participación de mujeres doctoras se sitúa por
debajo de la media europea en las ramas de arte, humanidades y ciencias
sociales.
El racismo y la discriminación deterioran el bienestar y aumentan el riesgo
de aislamiento social de las personas migrantes racializadas. Este estudio
muestra que la mentoría social no incrementa el bienestar de forma general,
pero actúa como un factor protector: evita que la discriminación se
traduzca en mayor soledad y contribuye a mantener los vínculos sociales de
inclusión.
Este estudio aporta datos empíricos sobre políticas de inclusión social en
España que muestran impactos significativos en empleo, apoyo social,
educación, competencias digitales y vivienda. Los resultados refuerzan la
importancia de diseñar políticas públicas basadas en la evidencia.
El «cheque bebé» buscaba incentivar la natalidad, pero su efecto fue
limitado. Aunque ayudó a algunas familias a decidirse, la dificultad para
conciliar trabajo y maternidad sigue siendo el principal obstáculo para
tener más hijos.