El coeficiente de Gini mide la desigualdad en la distribución de la renta. Para facilitar su interpretación, los valores (del 0 al 1) se multiplican por cien, oscilando entre cero y cien. Un coeficiente cercano a cero significa que existe una distribución más igualitaria, mientras que un coeficiente próximo a cien implica una elevada concentración de la renta en un número reducido de individuos y, por tanto, mayor desigualdad.
Las personas pobres tienen mayor probabilidad de tener una carencia
adicional y menor probabilidad de dejar de sufrir una que las personas que
no son pobres.
El sistema de protección social español es menos redistributivo que los de
otros países de la UE. ¿Qué reformas podrían contribuir a reducir la
desigualdad económica en España?
Un 33% del alumnado con menos capacidad económica acude a clases
particulares, en contraste con el 57% del alumnado del perfil más alto. Los
diferenciales en la participación de actividades extraescolares en cuanto a
la capacidad económica se hacen más amplios en la ESO.
Este estudio aporta datos empíricos sobre políticas de inclusión social en
España que muestran impactos significativos en empleo, apoyo social,
educación, competencias digitales y vivienda. Los resultados refuerzan la
importancia de diseñar políticas públicas basadas en la evidencia.
El «cheque bebé» buscaba incentivar la natalidad, pero su efecto fue
limitado. Aunque ayudó a algunas familias a decidirse, la dificultad para
conciliar trabajo y maternidad sigue siendo el principal obstáculo para
tener más hijos.
Las políticas de conciliación que refuerzan la estabilidad en el empleo
pueden contribuir a aumentar la fecundidad al mejorar la compatibilidad
entre trabajo y maternidad, aunque también plantean retos para la
contratación femenina.