El Índice de Envejecimiento Activo mide el nivel de vida independiente que tienen las personas mayores, su participación en el trabajo remunerado y en actividades sociales, así como la capacidad para envejecer activamente. Se compone de 22 indicadores que se agrupan en cuatro dimensiones: empleo, participación social, vida independiente y segura, y capacidad para un envejecimiento saludable. Los valores del índice varían entre 0 y 100. Los valores más altos indican un mayor grado de realización del potencial de las personas mayores.
Las personas de 60 a 75 años muestran actitudes favorables hacia la
búsqueda de ayuda en salud mental, especialmente las mujeres, las personas
con mayor nivel educativo y quienes han recibido atención psicológica
previamente. Sin embargo, el desconocimiento de los recursos disponibles y
las dificultades percibidas para acceder a ellos siguen siendo obstáculos
importantes.
El racismo y la discriminación deterioran el bienestar y aumentan el riesgo
de aislamiento social de las personas migrantes racializadas. Este estudio
muestra que la mentoría social no incrementa el bienestar de forma general,
pero actúa como un factor protector: evita que la discriminación se
traduzca en mayor soledad y contribuye a mantener los vínculos sociales de
inclusión.
Este estudio aporta datos empíricos sobre políticas de inclusión social en
España que muestran impactos significativos en empleo, apoyo social,
educación, competencias digitales y vivienda. Los resultados refuerzan la
importancia de diseñar políticas públicas basadas en la evidencia.