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Conductas suicidas entre los jóvenes estudiantes de Cataluña: factores de riesgo y protección
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1Los datos obtenidos revelan una alta prevalencia de conductas suicidas entre los participantes de la muestra: el 30,6% han pensado en suicidarse alguna vez y el 10,6% han intentado hacerlo en alguna ocasión. Asimismo, el 25,9% se han autolesionado, sin la intención explícita de quitarse la vida.
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2El 40,8% de los participantes ha experimentado algún tipo de trauma infantil, incluyendo abuso emocional (24,8%), negligencia física (19,5%), negligencia emocional (18,4%), abuso sexual (13,1%) y abuso físico (9,8%).
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3Algunas conductas problemáticas pueden intensificar el malestar emocional en los jóvenes. Entre ellas se encuentran consumir pornografía (51,7%), jugar con frecuencia a juegos de azar (17,4%) y usar compulsivamente las redes sociales (4,1%).
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4La salud mental de los jóvenes se ve influida por múltiples factores personales, familiares y sociales. Entre los más relevantes se encuentran el acoso escolar (bullying) (31,5%) y el ciberacoso (11%), la separación de los progenitores (31,1%), la convivencia actual o pasada con familiares que abusan de drogas, la exposición a violencia en relaciones de pareja (20,4%), dificultades económicas significativas en el entorno familiar (19,2%) y la pérdida de un familiar de primer grado (10,1%).
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5El riesgo de ideación y de intento suicida en jóvenes se incrementa significativamente en ciertos perfiles. Entre los factores más relevantes se encuentran la orientación sexual no heterosexual, el consumo de pornografía, antecedentes de trauma infantil – especialmente el abuso emocional– y niveles elevados de ansiedad y depresión. En el caso de la ideación suicida, también se identifican como factores de riesgo la sensación de soledad, la impulsividad y el uso problemático de las redes sociales. La identificación de estos perfiles puede ayudar a identificar situaciones de riesgo y subraya la necesidad de abordajes integrales y preventivos.
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6Con respecto a las diferencias de género, las chicas presentan más malestar emocional, mayores niveles de ansiedad y depresión, así como una mayor impulsividad y sensación de soledad en comparación con los chicos. Además, reportan una mayor prevalencia de traumas infantiles, y tienen menos resiliencia y satisfacción vital.

